Cuando el mundial sólo se ve por TV

Participar en un mundial es sencillo. Simplemente hay que inscribirse. Jugar la fase final del torneo es otra cosa. La ilusión de la mayoría queda por el camino durante...

Participar en un mundial es sencillo. Simplemente hay que inscribirse. Jugar la fase final del torneo es otra cosa. La ilusión de la mayoría queda por el camino durante las emocionantes y tensas eliminatorias.  Sólo dos países han jugado todos los mundiales en los que se han inscrito: Brasil y Alemania. Brasil, nos lo enseñan desde que somos niños, ha jugado todos los veinte mundiales. Alemania no participó ni en el primer mundial, el de Uruguay en 1930, ni tampoco en el de Brasil en 1950.



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En 1930 la federación alemana declinó la invitación para cruzar el Atlántico porque era inmoral que su selección compartiera cancha con equipos que tenían profesionales en su formación. En 1950 la decisión fue de otros. Terminada la Segunda Guerra Mundial, Alemania no fue aceptada como miembro de la FIFA hasta septiembre de 1950. El mundial arrancó en junio.

Italia ha participado en el mismo número de fases finales que Alemania. En 1930, ya con el fascismo en el poder, Italia no participó habiéndose postulado para organizar el primer mundial de la historia. Rumbo a Suecia 1958, la historia fue muy distinta. En enero de ese año la selección italiana viajó a Irlanda del Norte con la misión de empatar para apuntalar el primero puesto del grupo, y la consecuente clasificación.

El partido originalmente estaba programado para diciembre de 1957. Pero la neblina en Londres impidió que los árbitros húngaros designados para el partido pudiesen llegar a Belfast. El partido sin embargo sí se disputó. Tuvo eso sí carácter amistoso y un árbitro norirlandés, aunque algunas versiones dicen que los jugadores italianos no se enteraron que no era válido por eliminatorias hasta la mitad del encuentro. Amistoso o no, los italianos sufrieron las iras del público que además de silbar el himno, agredió desde las gradas a varios jugadores transalpinos. En el campo el carácter amistoso también brillo por su ausencia. El peor librado fue Rino Ferrario, mediocampista de la Juventus, quien fue retirado inconsciente del campo. Italia empató aquel encuentro. En la revancha, que no se jugó hasta mediados de enero del ‘58, no tuvieron tanta suerte. El 2-1 final, en un partido de trámite normal, clasificó a Irlanda del Norte al mundial.

Eliminada del mundial algunos culparon a los oriundi del fracaso. Desde los años 30 Italia había permitido  y alentado la presencia de extranjeros de origen italiano en sus equipos y en la selección en particular. Tras el decisivo partido ante Irlanda, en el que por cierto participaron Schiaffino y Ghiggia, autores de los dos goles con el que Uruguay firmó el Maracanazo en 1950, La Stampa de Turín escribió que “el estado de la tierra ha traicionado a los cuatro oriundi del ataque”. El terreno de juego, pareciera, no perjudicaba a los demás. Poco a poco las voces en contra de los extranjeros en la selección se hicieron más fuertes. Tras el fracaso en el Mundial de Chile en 1962, la selección cerró por completo sus puertas a los jugadores extranjeros.

Argentina, es tras Brasil, Alemania e Italia el equipo con mayor número de participaciones. Clasificado in extremis a Rusia 2018 de la mano de Lionel Messi, genio incomprendido en su tierra, Argentina participa consecutivamente en los mundiales desde 1974. En 1969, la maravillosa selección peruana liderada por Teófilo Cubillas, eliminó en la Bombonera a la albiceleste. La paradoja fue que el fracaso de la selección llegó cuando Argentina dominaba el fútbol continental a nivel de clubes. El impacto sobre la selección argentina fue tan fuerte que sólo con la llegada de Menotti rumbo al Mundial de 1978 no se logró la estabilidad necesaria para por fin poner a Argentina en la cabeza del fútbol mundial.

México, España, Inglaterra, Francia, Holanda y Uruguay son otros participantes habituales que en más de una ocasión han quedado eliminados. El fracaso ha llevado a cuestionarse el uso de jugadores nacionalizados (España), volver a los entrenadores de toda la vida (Tabarez, Uruguay), replantearse la estructura de la cantera o de la misma selección (Francia, Holanda),  o contratar entrenadores extranjeros (Inglaterra).

La historia nos enseña que la eliminación de una selección habitual lleva a replantearse las causas futbolísticas que han llevado al fracaso. Éstas pueden ser administrativas o deportivas. En ocasiones incluso sociales.

El éxito o fracaso de las medidas sólo el tiempo lo certifica. Tras el fracaso de Bélgica en la Eurocopa de Naciones del 2000, la federación diseñó un programa Visión 2000 que cambió el fútbol base basado en el juego en campo reducido para mejorar la técnica y la inteligencia en el juego. Holanda, por la misma época, decidió orientar el trabajo hacia la táctica y la infraestructura. Hoy Bélgica se prepara para su decimotercera participación en mundiales, mientras que Holanda llora la eliminación de Rusia 2018. Uno acertó, el otro se equivocó.

La eliminación de Estados Unidos para Rusia 2018 ha dado pie a múltiples interpretaciones. ¿Cómo un país con millones de practicantes y miles de millones de dólares invertidos en su liga pudo quedar eliminado por la diminuta Panamá tras perder contra la minúscula Trinidad y Tobago? Uno de los argumentos más curiosos que ha florecido en el debate estadounidense es que el fútbol allí es para niños ricos. Jugar al fútbol en los Estados Unidos en una liga es, argumentan, muy costoso.  Esto es un problema porque el fútbol necesita incorporar a las minorías, inmigrantes y negros, para dar el salto cualitativo que necesitan. La selección, se concluye, debería estar integrada desproporcionadamente por minorías. Estas sugerencias, eso sí, no parecen haber sido consultadas con el actual inquilino de la Casa Blanca.

En ocasiones algunos olvidan que el fútbol es simplemente un deporte. Y como tal, ganar y perder es parte del mismo. La eliminación del Mundial de Fútbol, el certamen deportivo más importante del planeta, conlleva evidentes pérdidas económicas. La audiencia del torneo suele estar fuertemente correlacionada con los partidos de la selección local. Se van a vender menos camisetas, menos cervezas y alguna empresa incluso puede quedar con fuertes deudas. Pero económicamente hablando, ni clasificar impulsa el crecimiento de un país de manera significativa, ni quedar por fuera lo disminuye. La tristeza, eso sí, queda ahí. Por un par de años. Hasta que la nueva ronda de eliminatorias comienza y las ilusiones se disparan nuevamente. El ciclo es continuo.

Claro que Italia aún no ha clasificado a Rusia 2018. Su eliminación sí sería sorpresa.

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  • Moisés Berducido

    Interesante punto el “ver el Mundial por TV”. EN Guatemala toda la vida se ha soñado con ir a una fase final y siempre se ha fracasado, con desazón y sabor amargo, sobre todo porque el repechaje se veía accesible para el Mundial de Alemania 2006, tirado a la basura por la lesión en los últimos minutos de un defensor, Gustavo Cabrera (un tipo que luego fue sancionado para jugar con la selección guatemalteca por su comprobada conexión de una mafia de apuestas, nunca se sabrá si hubo conexión entre su mafioso ser y la eliminatoria del 2006, pero bueno). Con todo, se ha llorado mucho por el supuesto “pacto” entre México Trinidad & Tobago, ya que la victoria trinitaria permitió acceder al repechaje y la selección guatemalteca quedó fuera de toda posibilidad de clasificar.

    Hablando de episodios del fútbol, la primera clasificación a un Mundial por parte de Estados Unidos desde la cita en Brasil 1950 fue para la copa Mundial de Italia 1990. En el último partido, debían ganarle a Trinidad y Tobago en Puerto España. Minuto 30 de la primera parte, Paul Caligiuri anota un gol, catalogado como “El disparo que se escuchó alrededor del mundo” (Shot heard around the world). Victoria para los “gringos” y pasaporte para el Mundial de Italia. Sin embargo, en esta eliminatoria, el equipo estadounidense cayó 2-1 inesperadamente ante el mismo rival, quien no se jugaba nada (eliminado de toda posibilidad de disputar el Mundial, o de ir a un repechaje). Un gran retroceso, posiblemente Klinsmans tenga mucha de la culpa de este desastre al ser incapaz de corregir errores y de darle oportunidades a jóvenes. Que para la vez anterior, el “Captain America” Landon Donovan tuvo que regresar de su retiro para salvar el cuello de la selección norteamericana habla mucho de los problemas que arrastraban. ¿Suerte de karma el caer eliminado de forma vergonzosa ante el mismo rival ante el cual se inició la pasión por el “soccer” en USA y su era dorada con su selección?

    Otra nota importante, la eliminación de Chile para la cita rusa. Históricamente, y exceptuando su semifinal en 1962 (donde fueron locales), Chile no había sido un equipo interesante o atractivo y sus participaciones en Mundiales hasta el 2010 se resumían en eliminaciones en primera ronda y caídas en octavos de final ante Brasil por goleadas contundentes, amén que jamás pudieron clasificarse a . Sin embargo, con Sampaoli, que supo darle el plus de competitividad que carecían con Bielsa, hicieron una Copa del Mundo más destacada (eliminando a España en primera ronda y haciendo sufrir a Brasil en octavos de final) y ganar 1 Copa América, rompiendo la negra historia chilena de fracasos (punto aparte las polémicas, “dedazos”, “codazos” y cosas que fueron obviadas como la indisciplina de Vidal). Sin embargo, la soberbia (tan propia y arraigada en nuestras mentes latinas) hizo subir a Chile a una nube de arrogancia sin límites, y aunque ganaron la Copa América Centenario, ya se veían situaciones de mucha irregularidad (renuncia de Sampaoli probablemente consciente que no lo dejarían hacer los cambios que deseaban, jugadores en un nivel paulatino, pero notablemente más bajo, más indisciplina, etc.). La Copa Confederaciones fue el principio del fin, un torneo que Alemania usó como prueba para los más jóvenes y que Chile cometió el mismo error que la España de del Bosque, apuntarse a todos los habituales para tratar de ganar la copa. Ni se ganó la Copa y encima se quedan fuera del Mundial. El dato para ver la tendencia decreciente de Chile es claro, en el 2017 la selección chilena disputó 14 partidos oficiales entre eliminatorias, amistosos y ConfeCup, con 4 victorias, 4 empates y 6 derrotas, 15 goles a favor y 17 en contra. Chile teniendo un calendario asequible en las fechas 15 y 16 de la eliminatoria ante una Paraguay desahuciada y una eliminada Bolivia sacó 0 puntos. Y la última fecha fue ante Brasil de visita, básicamente se pegaron un tiro al pie cuando perdieron ambos partidos ante guaranies y bolivianos. Sus victorias fueron ante Burkina Faso en un amistoso, Camerún en la ConfeCup y Venezuela y Ecuador en eliminatorias. No fueron capaces de superar al equipo “B” de Alemania, ni a la desastrosa Argentina de Bauza, ni a Australia, ni a Rusia (amistoso), con goleadas contundentes ante Paraguay (catastrófica porque fue en casa) y Brasil.

    Holanda certificó el fin de la generación de Arjen Robben, Robin Van Persie y Wesley Snaijder con su selección. Una selección de altibajos frecuentes, pero con resultados interesantes (semifinalistas de la Euro 2004 y Mundial 2014, subcampeones mundiales en el 2010), pero que “siempre estaba ahí”, aunque luego no ganaran nada. Luego de la horrenda eliminatoria para la Eurocopa más barata de la historia, la eliminación para Rusia decretada por la goleada de los suecos ante la débil Luxemburgo da para reflexionar. Memphis Depay, Stijn Schaars, Kevin Strootman, Jeremain Lens, Quincy Promes o Bruno Martins nos muestran una cruda realidad, fueron las máximas estrellas de la Eredivise, hoy día no pasan de jugadores del montón o cumplidores, no hay un Robben o un Van Persie emocionando la Eredivise, la capacidad de producir estrellas está en bajos mínimos.

    De ahí podemos hablar de la llegada de Egipto luego de 28 años, el primer campeonato del Mundo para Islandia (siendo el primer país con menos de un millón de habitantes en disputar una copa del Mundo de Fútbol), y la posible vuelta de Perú a un Mundial luego de 36 larguísimos años.

    • Interesante la historia de Guatemala. A propósito del repechaje, la semana entrante escribiremos algo de Honduras, viendo sus redes de pases y demás. De Guatemala conozco poco, pero de Honduras y Arzu del ’82 sí me acuerdo, bastante. Tamién del gol de Zelaya a España. Fue una buena actuación.

      • Moisés Berducido

        Buen punto con la Honduras del Mundial de España 1982. Una selección con personalidad, a diferencia de las selecciones hondureñas del 2010 y 2014, carentes de toda pizca de carisma y gracia. El empate ante España en el primer partido del grupo fue un momento cúspide para los “catrachos”. La selección española luego de ese lastimero partido fue pitada por su afición. Una auténtica vergüenza que hayan puesto al tal Santamaría de seleccionador, un tipo acomplejado y sin muchas cualidades de técnico (excepto ser ex-madridista), dejar fuera de la cancha de inicio a Quini (uno de los poquísimos futbolistas capaces de darle otro aire a la infame y pobre selección española de inicios de los 80’s) durante la fase de grupos, para luego, meterlo de lleno ante Alemania en el partido decisivo de la segunda fase de grupos y después dejarlo fuera del banquillo en el partido final ante Inglaterra, me dice de lo mucho que preparaba los partidos. Lastimosamente, Honduras ante Yugoslavia, perdieron por un penal en el minuto 88, creo que pesó mucho el poco roce internacional de los hermanos centroamericanos contra los balcánicos.

        Ya en otro tema, hace unos 4 años más o menos escribiste sobre la tendencia de la selección Colombiana. Siento decirlo, pero me huele a segunda parte de Colombia en el Mundial Francia 1998, viendo el precedente con Colombia haciendo una final de eliminatoria bastante accidentada (pudiéndose quedar fuera de clasificación directa si termina de remontar Perú por cierto). De 10 partidos oficiales, se ganaron 3, empataron 4 y perdieron 3. De esos, hay 6 partidos de eliminatorias para el Munidal, se ganaron 2 partidos, 1 con mucho sufrimiento ante una Bolivia al borde del abismo y otro a Ecuador. 3 empates, ante Venezuela y Brasil y el polémico “pacto de Lima” ante Perú (por cierto, esos 3 minutos donde se la pasaron “dándose el balón unos a otros” fueron disputados al momento que el Brasil vs. Chile ya había terminado). Y 1 derrota, ante una Paraguay que estaba con respiración asistida. Me parece que la tendencia de derrotas/empates está apoderándose del seleccionado colombiano. Quienes pueden romper o al menos alterar esta tendencia es Falcao, resucitado para el fútbol de élite luego de considerarlo un desahuciado futbolístico luego de su lesión en el 2013 y James, si es que Heyckness lo pone de nuevo en forma y lo concentra al 100% en el fútbol (que los pájaros que tiene en la cabeza y por los cuales también precipitó su salida del Real Madrid aun no se los ha quitado del todo).

        • Estoy completamente de.acuerdo con el “horrible” parecido de Colombia hoy con lo que pasó en el 98. Escribiré de eso más adelante a ver si Pékerman me hace caso 😀

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