
Tags: Deportes Tolima; Deportivo Independiente Medellín; Fortaleza; Atlético Nacional
Vuelven los cuadrangulares semifinales y con ellos se perfilan los candidatos para ser campeón del torneo clausura de 2025. Pero, ¿hasta qué punto el formato y la suerte del sorteo influyen en el resultado final? Para responder a esta pregunta, creamos un modelo de predicción que corrió 10.000 simulaciones y que revela una conclusión clara: el gran beneficiado del sorteo fue el Deportes Tolima, mientras que el DIM fue el principal perjudicado.
Hemos sostenido en l entradas previas que el formato del torneo colombiano incrementa la probabilidad de que los equipos de menor nivel sean campeones y disminuye la de los de mayor rendimiento.
La razón es simple: al ser menos partidos, la supremacía que un equipo puede imponer durante un torneo largo se desvanece. Cada juego adquiere un peso desmesurado y una derrota inesperada tiene una ponderación mayor en el resultado final. Esto comprime las probabilidades, dando menos margen a los favoritos y mejorando las opciones de los equipos de menor nivel.
Aunque esto puede agregar emoción y hacer que el torneo sea más competido, tiene un costo: va en contra del mérito deportivo e incrementa la probabilidad de enviar equipos a torneos internacionales de forma subóptima, reduciendo a su vez los incentivos para la inversión en nóminas e infraestructura y, por lo tanto, provocando que el nivel del torneo no sea bueno.
Para probar esta hipótesis, usamos como medida objetiva del nivel deportivo el puntaje (rating) que proporciona el Power Ranking de Opta Analyst. Corrimos 10.000 simulaciones para comparar 3 escenarios distintos:
• Escenario 1 (barra azul en el gráfico): liga de 8. Muestra la probabilidad de que cada equipo sea campeón si los 8 clasificados jugaran una liga de todos contra todos. • Escenario 2 (barra verde): promedio de cuadrangulares. Muestra la probabilidad promedio de ser campeón para todas las combinaciones posibles de grupos que pudieron surgir del sorteo. • Escenario 3 (barra roja): sorteo real. Muestra la probabilidad de ser campeón según los grupos tal como quedaron definidos tras el sorteo.
Los Hallazgos: Ganadores y Perdedores del Sorteo
La gráfica que acompaña este análisis es diciente y nos permite ver dos cosas: primero, podemos ver cómo el formato de cuadrangulares afecta las probabilidades´(la diferencia entre la barra azul y la verde); también podemos analizar cómo la suerte del sorteo beneficia o perjudica a cada equipo (la diferencia entre la barra verde y la roja).
Podemos concluir que el Deportivo Independiente Medellín es el principal afectado. En un todos contra todos (escenario 1), tendría un 28,4% de probabilidad de ser campeón. El simple hecho de pasar a cuadrangulares (escenario 2) baja su chance a 24,3%, confirmando nuestra hipótesis de que el formato perjudica a los equipos ‘top’. Pero, más aún, el sorteo real (escenario 3) lo ubicó en el difícil Grupo A, desplomando su probabilidad a 20,1%. Esto es una doble penalización para el segundo mejor equipo del torneo según Opta.
La otra cara de la moneda es el Deportes Tolima, 3ro en el ranking de Opta y virtual favorito del Grupo B. En un todos contra todos (escenario 1), su chance era de 13,3%. El formato de cuadrangulares (Escenario 2) lo afectaba muy poco, con un promedio de 14,2%. Sin embargo, el sorteo real (escenario 3) fue generoso: su probabilidad de ser campeón se disparó al 18,9%. El sorteo lo llevó a un grupo donde sus chances de ser finalista, y posteriormente campeón, son considerablemente superiores.
El caso de Fortaleza, el equipo con el menor nivel según el ranking, ilustra perfectamente la hipótesis de que el formato del torneo va en detrimento del nivel porque desincentiva a los mejores equipos. Aunque sus chances siguen siendo bajas, casi se triplican al pasar de un 1,3% en un formato de liga (escenario 1) a un 3,2% en el formato actual (escenario 3).
Finalmente, el Grupo A es mucho más complejo que el Grupo B. Todos los equipos del Grupo A (Nacional, DIM, América, Junior) ven que su barra roja (probabilidad real) es menor que su barra verde (probabilidad promedio). En contraste, para todos los equipos del Grupo B (Tolima, Santa Fe, Fortaleza, Bucaramanga), la barra roja es mayor que la verde.
El formato de cuadrangulares nos acerca mucho más al “cualquier cosa puede pasar” y hace el torneo más emocionante en sus fases finales. Pero el costo que pagamos es disminuir notablemente el chance de que el mejor equipo, el que mejor nómina tiene y más nivel deportivo presenta, sea campeón.